Ya no se va tanto "a la plaza", hoy en día. Antes, en la plaza, se compraba pero sobre todo se socializaba, dos actividades que eran indisolubles. Con la excusa de la compra, se compartían opiniones, quejas, preferencias, lamentos y, en definitiva, se construían relaciones con el ámbito social próximo . La comunidad crecía alrededor de la plaza y ésta se ha convertido, con el tiempo, en símbolo de punto de encuentro e intercambio . 

La red (con los correspondientes programas y aplicaciones que hacen uso) ha desplazado la plaza física y es el espacio de encuentro común en toda relación social actual. Hoy por hoy, los humanos nos encontramos de forma más habitual en redes sociales, servicios de mensajería y foros que en entornos físicos.

Se ha perdido la intensidad de la interacción física, más sensorial y más próxima, para ganar en alcance y cantidad de información.

La proximidad y el cara a cara del concepto de la antigua ágora griega se han visto sustituidos por un entorno digital sin fronteras que los usuarios utilizan para compartir intimidades, opiniones y noticias en todo el mundo. Hemos perdido la intensidad de la interacción física, más sensorial y más próxima, para ganar en distancia de alcance y cantidad de información. Cualquier dato de cualquier fuente internacional está al alcance de un toque de pantalla que quizás nos acerca como especie pero nos aleja de la comunidad .

Por otra parte, mientras la tecnología nos da acceso a más cantidad de voces también nos permite hacer llegar nuestra más receptores. Es decir, nos abre la puerta a miles de fuentes de información pero también nos ofrece un altavoz con un increíble potencial. Permite recibir y permite emitir información. Es indiscutible que la tecnología actual y su bidireccionalidad incentivan la comunicación humana en todos sus aspectos. Con ella, se favorece la compartición de ideas, el intercambio de opiniones y se refuerzan los lazos sociales.

Sin embargo, y sorprendentemente, cuando se habla de las nuevas tecnologías de información y comunicación se acostumbra a no dar la importancia que se merece al aspecto participativo de las mismas.

Una de las características que llegaron con las tecnologías y la web 2.0 , por los inicios de los 2000, era que, precisamente, las plataformas tecnológicas dejaban de ser simples herramientas de distribución unidireccional que los consumidores consumían: los receptores de la información también podían desde entonces, comenzó a interactuar , responder y, en definitiva, participar con las propias necesidades, opiniones y ambiciones. Ya no eran simples receptores, también emitían. Ya ha pasado un tiempo del que entonces era una innovación y hoy en día el concepto 2.0 está tan superado que incluso suena anticuado.

En resumen:

  • Que las nuevas tecnologías de información y comunicación son bidireccionales es ya un hecho evidente y asumido, pero aún así sus usuarios no siempre se benefician.
  • Que el ágora digitalizada actual es un espacio más dinámico y globalizado es innegablemente beneficioso para la humanidad, pero el componente comunitario más próximo se resiente.

Disponer de la tecnología necesaria es el primer paso que prácticamente nos obliga a tomar el siguiente: adoptarla para hacer efectivo el proceso de transformación digitalUn proceso en el que toda entidad debe incidir para beneficiarse en todos los niveles de su gestión.

Las nuevas plazas

Como es habitual, la misma tecnología que genera los nuevos retos es capaz de proponer soluciones. En este caso, las herramientas de participación digital son el recurso capaz de reforzar las redes de proximidad local mientras facilitan la participación de todos sus elementos. Un espacio donde las comunidades pueden recuperar el entorno común de diálogo como base para construir su entorno más cercano.

Para las entidades sociales es especialmente importante disponer de este entorno amigabledonde cualquier miembro, socio o usuario pueda compartir las preocupaciones, ideas y propuestas que harán que la gestión de la organización sea más efectiva y todo el conjunto salga beneficiado. Aunque las opciones son numerosas, a m4Social hemos decidido analizar y proponer especialmente tres.

Decidim

Se ha actualizado Entrada de Blog Como ir más a plaza, y participar .

Cada vez es más a plaza, y participar

18 DE JULIO 2019 

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Ya no se tanto "a plaza", hoy en día. Antes, a plaza, se compraba pero sobre todo se socializaba, dos actividades que eran indisolubles. Con la excusa de la compra, se compartían opiniones, quejas, preferencias, lamentos y, en definitiva, se construían relaciones con el ámbito social próximo . La comunidad crecía alrededor de la plaza y ésta se ha convertido, con el tiempo. un  símbolo de punto de encuentro e intercambio . 

La red (con los correspondientes programas y aplicaciones que hacen uso) ha desplazado la plaza física y es el espacio de encuentro común en toda relación social actual. Hoy por hoy, los humanos nos encontramos de forma más habitual en redes sociales, servicios de mensajería y foros que en entornos físicos.

Se ha perdido la intensidad de la interacción física, más sensorial y más próxima, para ganar en alcance y cantidad de información.

La proximidad y el cara a cara del concepto de la antigua ágora griega se han visto sustituidos por un entorno digital sin fronteras que los usuarios utilizan para compartir intimidades, opiniones y noticias en todo el mundo. Hemos perdido la intensidad de la interacción física, más sensorial y más próxima, para ganar en distancia de alcance y cantidad de información. Cualquier dato de cualquier fuente internacional está al alcance de un toque de pantalla que quizás nos acerca como especie pero nos aleja de la comunidad .

Por otra parte, mientras la tecnología nos da acceso a más cantidad de voces también nos permite hacer llegar nuestra más receptores. Es decir, nos abre la puerta a miles de fuentes de información pero también nos ofrece un altavoz con un increíble potencial. Permite recibir y permite emitir información. Es indiscutible que la tecnología actual y su bidireccionalidad incentivan la comunicación humana en todos sus aspectos. Con ella, se favorece la compartición de ideas, el intercambio de opiniones y se refuerzan los lazos sociales.

Sin embargo, y sorprendentemente, cuando se habla de las nuevas tecnologías de información y comunicación se acostumbra a no dar la importancia que se merece al aspecto participativo de las mismas.

Una de las características que llegaron con las tecnologías y la web 2.0 , por los inicios de los 2000, era que, precisamente, las plataformas tecnológicas dejaban de ser simples herramientas de distribución unidireccional que los consumidores consumían: los receptores de la información también podían desde entonces, comenzó a interactuar , responder y, en definitiva, participar con las propias necesidades, opiniones y ambiciones. Ya no eran simples receptores, también emitían. Ya ha pasado un tiempo del que entonces era una innovación y hoy en día el concepto 2.0 está tan superado que incluso suena anticuado.

En resumen:

  • Que las nuevas tecnologías de información y comunicación son bidireccionales es ya un hecho evidente y asumido, pero aún así sus usuarios no siempre se benefician.
  • Que el ágora digitalizada actual es un espacio más dinámico y globalizado es innegablemente beneficioso para la humanidad, pero el componente comunitario más próximo se resiente.

Disponer de la tecnología necesaria es el primer paso que prácticamente nos obliga a tomar el siguiente: adoptarla para hacer efectivo el proceso de transformación digital . Un proceso en el que toda entidad debe incidir para beneficiarse en todos los niveles de su gestión.

Las nuevas plazas

Como es habitual, la misma tecnología que genera los nuevos retos es capaz de proponer soluciones. En este caso, las herramientas de participación digital son el recurso capaz de reforzar las redes de proximidad local mientras facilitan la participación de todos sus elementos. Un espacio donde las comunidades pueden recuperar el entorno común de diálogo como base para construir su entorno más cercano.

Para las entidades sociales es especialmente importante disponer de este entorno amigabledonde cualquier miembro, socio o usuario pueda compartir las preocupaciones, ideas y propuestas que harán que la gestión de la organización sea más efectiva y todo el conjunto salga beneficiado. Aunque las opciones son numerosas, a m4Social hemos decidido analizar y proponer especialmente tres.

decidimos

"Pasamos el día en las redes sociales, buscando la aprobación de los demás o reforzando nuestras ideas sobre lo mal funciona el mundo. ¿Y si, en vez de quejarnos, pudiéramos conectar con opiniones diferentes , debatir preocupaciones comunes y alcanzar acuerdos vinculantes para hacer cambios reales a nuestro alrededor? "

Esta es la manera en la que se presenta Decidimos, una plataforma de código abierto en la que es posible construir y dinamizar entornos de participación para cualquier proyecto. Decidimos nació en uno de los procesos participativos más grandes que ha habido en Cataluña (el PAM 2016-2019 del Ayuntamiento de Barcelona, con 39.000 participantes y 24.000 inscritos en la plataforma).

Tras verificar la identidad -a través de una cuenta de Twitter, Facebook o Google- es posible comenzar a participar en encuestas, debates y proyectos de trabajo , así como votar las propuestas que consideren.

Decidimos, además, contiene un espacio disponible para adjuntar documentos de trabajo e información que permite a cualquier persona interesada contar con toda el conocimiento necesario para proponer sus ideas con cierto fundamento. El calendario incluido en la herramienta ayuda a tener una visión clara de las fechas de las próximas sesiones de participación física y los ámbitos temáticos de las diferentes jornadas de debate.

Cada proyecto participativo ofrece un sistema de notificaciones para estar al día de cualquier cambio. De este modo, Decidimos abre la puerta a conversaciones y toma de decisiones más democráticas donde cada usuario puede seguir, en tiempo real, como se toman las decisiones y de qué manera y con qué argumentos se alcanza cada resolución.

El éxito de Decidimos es, sobre todo, que se trata de una aplicación de funcionamiento contrastado, utilizado por más de una trententa de entidades y organizaciones , entre las que instituciones como los ayuntamientos de Barcelona, Helsinki, Pamplona, Lille y México ; los gobiernos de Castilla La Mancha y la Generalitat y otras organizaciones como Som Energia, Barcelona Energía o Code for France.

"Decidimos es un proyecto de democratización de la participación" - Silvia Luque, Directora de la Fundación Francisco Ferrer Guardia.

Según Silvia Luque, directora de la Fundación Francisco Ferrer Guardia (entidad que participa en la implantación del sistema en diversos procesos participativos), algunas de las oportunidades que ofrece una plataforma como Decidimos incluyen la posibilidad de "poder escalar la participación para permitir la gestión de procesos de gran envergadura, la transparencia del proceso (tanto en cuanto al planteamiento del proceso como también a las aportaciones) y la trazabilidad "que refuerza el sentimiento de pertenencia y transparencia de todos los participantes.

Además -añade Luque-, "Decidimos es un proyecto de democratización de la participación. Nace con una clara voluntad de ampliar la participación , de hacerla mucho más transparente y de mejorar de forma cualitativa. [Decidimos busca] ensanchar los límites de la relación entra la ciudadanía y de la administración ". Del mismo modo, Decidimos permite ensanchar las posibilidades de toma de decisiones en equipos u organizaciones como las entidades sociales. 

Appgree

La aplicación Appgree se presenta como una herramienta donde personas con intereses similares pueden encontrar un entorno donde compartir sus opiniones para trabajar en un objetivo común y elegir la mejor solución en cada caso. A priori, la definición exacta de lo que se busca en una herramienta de participación digital.

Appgree promete facilidad de uso y transparencia en la participación. Además, gracias a la tecnología DemoRank asegura de priorizar la decisión de más consenso entre sus usuarios. Básicamente se trata de un sistema de puntuación de respuestas que permite que una comunidad, ante una pregunta abierta o un reto, escoja aquella opción con la que más se identifique.

Cada pregunta abierta o reto se genera pensar en un grupo determinado de personas y se envía sólo a aquel grupo de interés o target . Estas preguntas se pueden programar en horas determinadas y se pueden enriquecer con imágenes, enlaces o vídeos.

Si la entidad quiere conocer la opinión mayoritaria del grupo en múltiples temas, lo que hace la aplicación es organizar grupos de preguntas que sirvan como muestreo representativoque se responderá desde la comodidad de la aplicación. El usuario no es necesario que dé respuesta a todas las preguntas, con lo cual el proceso se agiliza enormemente. Finalmente, las respuestas más relevantes y con más consenso son las que la entidad utilizará para decidir sus próximas actuaciones.

Kuorum

En la línea de Decidimos, Kuorum propone la creación de una página web dedicada a la participación de ciudadanos interesados en un proyecto de desarrollo de cualquier consistorio. Aunque sus clientes son diversos y no se limitan a la administración pública: desde el Consejo Insular de Menorca, la ciudad de Viena, a la Junta de Extremadura, empresas como Sacyr y ONG como Intermón Oxfam.

Su propuesta de valor es la de un producto fácil de usar, simple pero totalmente personalizable que se adapta a cada proyecto (logos, colores, imágenes ...) para adquirir los rasgos distintivos sin tener que disponer de conocimientos técnicos de desarrollo, integración o lenguajes de programación.

Kuorum facilita el intercambio de ideas, los debates, consultas y encuestas, las peticiones o incluso los brainstormings para proveer un proyecto del input de cualquier miembro de una organización que trabaja en iniciativas comunitarias . Después, una vez recibidos los resultados de la participación, Kuorum cuenta con diferentes opciones para interpretar respuestas y grandes cantidades de datos de forma sencilla y sin perder tiempo. También provee de herramientas de envío de correos, notificaciones, agenda con sistema de reservas, publicaciones y la posibilidad de elaborar presupuestos de manera sencilla y colaborativa.

Más plazas digitales

Más allá de estas tres recomendaciones analizadas, la red está llena de herramientas de participación digital que permitirán a cualquier entidad recibir y gestionar las ideas y opiniones de sus bases de usuarios y usuarias y colaboradores / as. Entre estas, podemos mencionar especialmente Loomio, Incoma o herramientas más sencillas como  Surveymonkey o Loop para sondeos más puntuales o plataformas de trabajo en red como Slack y Trello.

La cuestión, en definitiva, forma parte de la misma misión de m4Social: conseguir que las entidades sociales del Tercer Sector se introduzcan de lleno en la transformación tecnológica y se beneficien de las herramientas más adecuadas a sus necesidades. Que toda iniciativa social pueda ir más "a plaza", aunque esta sea digital, y disponga de las herramientas para implicar a toda la comunidad.