Una de les oportunidades del sector tecnológico catalán es la digitalización de la sociedad y la transversalidad de la demanda a todos los sectores. Esta es una de las principales conclusiones que se extraen del Barómetro del sector tecnológico de Cataluña 2016, presentado la semana pasada por la fundación CTecno (Círculo Tecnológico de Cataluña). Según el estudio, “la tecnología está tomando cada vez un papel más capital en la vida diaria de las personas” y “este hecho comporta que las personas estén acostumbradas a la tecnología y la demanden también en su lugar de trabajo”. El barómetro habla de una demanda potencial que crece constantemente pero poco innovadora, es decir que prioriza el precio y las soluciones frente a soluciones emprendedoras.

La demanda aún considera la Transformación Digital como un desafío tecnológico en lugar de un cambio en la manera de trabajar. La diferente percepción entre oferta y demanda muestra dificultades de comunicación entre ambos. Esta visión se traslada a la hora de confeccionar la oferta de productos/servicios, ya que la cobertura que se ofrece se adapta a la visión que los agentes tecnológicos tienen de la demanda y no tanto a lu situación real de los clientes potenciales.

No obstante, las empresas de tecnología están realizando acciones para transformarse digitalmente, aunque no siempre estos pasos se entiendan dentro de la organización. Como detalle, es destacable que las empresas se consideren más digitales (afirmando tener sus procesos y las relaciones internas y externas basadas en tecnologías digitales) de lo que sus clientes perciben. 

Aunque no es lo mismo invertir en tecnología que transformarse digitalmente, de las encuestas del barómetro se deriva que la preparación para la transformación digital pasa por tener unos planes estratégicos de crecimiento con participación de la tecnología, y por lo tanto podemos decir que una mayoría de las empresas catalanas están predispuestas a afrontar este reto.

Comparado con el barómetro de 2015, el número de empresas que afirmar tener un plan estratégico de crecimiento ha aumentado, pasando de un 77% de los encuestados a un 84%; sin embargo, el peso de la tecnología dentro de estos planes ha disminuido.

Algunas de las conclusiones positivas que se extraen del estudio son que Cataluña tiene un carácter emprendedor e innovador. Como aspectos negativos del sector, se destaca -entre otros- la poca cultura de colaboración, la falta de profesionales (especialmente de mujeres) y una deficiente conexión entre formación y mundo laboral.