Dar órdenes oralmente a cualquier dispositivo es cada vez más habitual, y se prevé que la voz como interfaz de usuario acabe siendo el sistema preferente. Los asistentes virtuales de voz comenzaron a popularizarse en el 2017 y en pocos años se han instalado en todas partes, conectándose así a nuestras vidas.

El hecho de que la persona pueda interactuar con el altavoz inteligente a través de la voz natural, pudiendo hacerle al asistente numerosas peticiones, como por ejemplo interacciones con otros electrodomésticos, programar alarmas, consultar el tiempo, conocer la situación de tráfico, contar chistes, hacer llamadas, conocer los últimos resultados deportivos o reproducir música, ha hecho que todas las personas, de las más pequeñas hasta las más grandes, hayan encontrado una utilidad en adquirir los asistentes de voz como compañeros de cotidianidad.

Los podemos encontrar de diferentes marcas, tamaños, colores y con diversidad de funciones y tienen nombre propio: Alexa, Siri, Cortana, Bixby, Google Assistant ... Estos son algunos de los que ya han llegado para quedarse y de manera progresiva se han ido integrando tanto en los hogares y en el ámbito laboral así como también en la atención social y la salud.

Se trata de una herramienta muy atractiva. Sabemos que la interacción a través de la voz supone dar un paso adelante de comodidad e inmediatez, pero en cuanto a la atención social: ¿Cómo puede integrarse un asistente de voz y hacer más fácil la vida a las personas de los colectivos más vulnerables?

 

Asistentes de voz y tareas cotidianas 

Conectar un asistente de voz en casa y a los aparatos tecnológicos de ésta como pueden ser la televisión y las luces, puede suponer numerosos beneficios en el día a día.

A las familias puede proporcionar información de internet, ser un apoyo a la hora de buscar actividades lúdico-educativas y también ser una potente herramienta para entrenar la comunicación de la infancia a través del control por voz.

En cuanto a las personas adultas en sí, la posibilidad de poner en marcha o desconectar electrodomésticos puede ser una ventaja en cuanto a la gestión del tiempo así como en cuanto a las posibilidades que abre a personas con discapacidad y movilidad reducida, también a las personas mayores y dependientes. Además de hacer más sencillas algunas tareas cotidianas gracias al control por voz, también suponen compañía, especialmente si viven solas y proporcionan cierta sensación de seguridad a su familia.
 

Asistentes de voz y personas mayores

Cuando nos hacemos mayores ciertas tareas pueden resultarnos más complicadas debido a la disminución de visión, la reducción de la movilidad u otras dificultades derivadas de la edad avanzada. Para superar estas dificultades, el uso de los llamados altavoces inteligentes puede contribuir a mejorar la calidad de vida. Así pues, ¿cómo pueden los asistentes de voz ayudar a las personas mayores notablemente en su día a día?

Es posible que la primera reacción de las personas mayores con un dispositivo como Alexa o Google Hombre sea de reticencia. Es habitual para las personas mayores sentir que no disponen de la capacitación necesaria para interactuar con cualquier dispositivo de última generación, debido a otras experiencias con algunos smartphones, por ejemplo. La gran virtud de los asistentes de voz es la facilidad de interacción que tienen, invirtiendo la curva de aprendizaje habitual de los dispositivos tecnológicos entre la gente mayor. Esta facilidad de uso (usabilidad) permite que los usuarios tengan una experiencia mucho mejor, fácil y productiva que con otras tecnologías.

Como toda tecnología, habrá incorporarla con paciencia y de forma gradual, para que las personas interactúen con confianza. Varios proyectos ya han demostrado que esta confianza, cuando se da, produce muy buenos resultados.

Es importante que la gente mayor comprenda que los asistentes virtuales son un software basado en inteligencia artificial que normalmente tienen la capacidad de comunicarse de manera bidireccional. Es decir, que cuando iniciamos una conversación con el asistente nosotros podemos preguntar cosas y él a nosotros también.

 

Expliquemos cómo utilizarlos fácilmente: 

1. Enseñemos a activarlos sólo con la voz: siempre hay que decir su nombre antes de cualquier petición: Alexa, buenos días! Ok Google, buenas tardes!

2. Practiquemos las tareas que pueden pedir: 

  • Información:  Pedir información sobre el tiempo o las noticias. 

  • Acciones en casa: Apagar o encender luces, conectar aparatos como la televisión.

  • Comunicación y control del tiempo: Realizar llamadas de teléfono sin marcar el numero solo diciendo el número de contacto registrado en la agenda, crear recordatorios de citas médicas o eventos, crear recordatorios de tiempo para cocinar o tomar medicación.

  • Entretenimiento: Pueden divertirse pidiendo música, chistes, juegos, audiolibros, podcasts, por ejemplo.

3. Configuremos el asistente de voz con las preferencias de uso de la persona mayor. 

4. Apuntemos los principales mandos en un papel para facilitar la tarea de recordar de memoria las funciones del asistente de voz. Como la mayoría piden comenzar la petición de una determinada manera, podemos facilitar el inicio de la frase de lo que puedan pedir. Ejemplo:  "Ok google, apaga el aire acondicionado".

Un caso concreto es el de The Trust, que ha identificado que la tecnología de asistente personal inteligente (IPA) tiene un gran potencial para ayudar a personas con discapacidad y dificultades en el aprendizaje a vivir de forma independiente en el hogar. Investigan y prueban el uso de los asistentes de voz para descubrir cómo puede funcionar en armonía con la tecnología actual de vida asistida, como sensores en el hogar para identificar actividades, por ejemplo, viajes al baño y la cocina durante la noche.

La investigación se basa en probar el uso de la tecnología IPA en dos esquemas de vivienda con apoyo y comparar esto con dos hogares de control sin IPA. Si tiene éxito, el sistema IPA se podrá utilizar en otros hogares de vivienda asistida con el objetivo de aumentar la independencia de las personas con discapacidades de aprendizaje para gestionar su vida diaria.

El equilibrio ideal entre las personas que utilizan herramientas inteligentes y los cuidadores o de apoyo sería fomentar la confianza y la competencia de las personas en el uso de las IPA para que controlen determinadas tareas rutinarias de su entorno: iluminación, calefacción, obtener información y consejos de las redes sociales y recibir indicaciones como: horarios de citas, próximas actividades y eventos en su calendario, recordatorios para tomar sus medicamentos y acceder a entretenimiento en el hogar como TV y radio. Y así, no sólo el personal de apoyo se liberaría de realizar las actividades más esenciales sino que las personas atendidas se sentirían más independientes y ganarían autonomía.

En definitiva, la asistencia virtual de voz es una tecnología que puede beneficiar mucho la asistencia a las personas. Como todas las innovaciones tecnológicas tiene riesgos, pero bien aplicada seguro que las virtudes superan los defectos.